El mercadillo, que está abierto al coleccionismo, la filatelia y la numismática, es un punto de encuentro de los aficionados de la provincia y, además, sirve para dar a conocer al público el mundo del coleccionismo.
El mercado del coleccionista de Graus fue pionero en el Altoaragón, de hecho, se convirtió en el germen de otras citas que, en la actualidad, se desarrollan en diferentes puntos de la provincia.