Frente al monumento al León de Graus, Iglesias elogió "la constancia y el afecto de Graus hacia Costa", así como su vinculación con el pensador, al que "vemos con respeto y reconocimiento". En esa faceta popular, recordó como, hace un siglo, "todo un pueblo se detuvo y llevó los espacios públicos para rendir tributo a Joaquín Costa. Un pueblo, el aragonés, que demuestra la memoria andando porque la historia no es un dique para el futuro". Aquellos que homenajearon a Costa entonces compartían los deseos de "progreso, dignidad y libertad" que hoy disfrutamos.
El homenaje de ayer sirvió, según Iglesias, para "rendir homenaje a su coherencia, su curiosidad, su pasión y su necesidad de buscar, de pensar y de saber".
En el análisis de la figura de Costa, el presidente aragonés abogó por huir tanto del victimismo como del narcisismo, pero aseguró que "enseñó nuevos caminos a un país que debía recorrer nuevas sendas. Cien años después -añadió- compartimos los mismos valores de Costa, somos una sociedad abierta y plural con soluciones a los nuevos retos que se plantean cada día". En este sentido, y en alusión a la crisis económica, aludió a los esfuerzos por "armonizar voces y acciones".
Momentos antes de descubrir una placa homenaje al sobrino-nieto de Costa, José María Auset Viñas, Iglesias expresó su "agradecimiento a su esfuerzo por conservar su despacho y clasificar, catalogar y difundir su documentación y su archivo, atendiendo a los más prestigiosos investigadores". También aprovechó para agradecer a Eugenio Monesma por su documental Joaquín Costa, la Conciencia de España; a Óscar Escudero por la Obra La Voz de los Vientos que interpretó la Camerata de Aragón y a la Comisión Aragonesa de los actos del centenario por un programa que se espera "fructífero".
Acompañada por las autoridades y arropada por multitud de vecinos, la alcaldesa afirmó que "pocos homenajes tiene tanta razón de ser y pocas conmemoraciones son tan oportunas como la de hoy (por ayer)". A través de su doble satisfacción, "como alcaldesa y como grausina", Celaya expresó las "muchas generaciones de grausinos impregnados de Costa". También repasó los lugares que recuerdan al pensador en la capital ribagorzana como la glorieta de Joaquín Costa, el Espacio Pirineos, antes escuela de los jesuitas donde estudió; su casa en la calle Joaquín Costa, donde se conserva su despacho; o la casa de los Costa Martínez en la plaza Coreche. En Graus, comenzó a fraguarse, ayudando a su padre en el campo, el que después sería en palabras de la alcaldesa "el exponente de las angustias de los pequeños campesinos".
De su personalidad, destacó que "vivió una vida consagrada a los demás y, desde su juventud quiso cambiar el mundo tomando partido por el pueblo y en defensa del conocimiento". Incidió también en la vigencia de sus ideas por "preocupaciones actuales como el agua; con actuaciones tan destacadas como el Canal de Aragón y Cataluña; la modernización de la enseñanza, la industria, la vocación europeísta, o su deseo de forjar una España moderna y una democracia real para el país". La alcaldesa calificó su obra de "inmensa y profunda" y su mensaje de "fecundo", "su obra fue su vida", concluyó.
Un grupo de escolares del Colegio Joaquín Costa de Graus se alternaron para recordar al personaje a través de sus citas y de reflexiones de estudiosos de su figura como Cheyne. Entre ellas, algunas de su diario como ésta: "Mi afición a los libros era desmesurada, los que podía encontrar en Graus no servían ni bastaban a llenar este deseo infinito de saber que bullía en mi alma", ésta otra referida a la pobreza de su hogar: "Mi padre sufriendo en la cama por consecuencia de los calores del día y el frío de la noche, un hermano, Juan, fallecido, mi madre envejecida y acabada" o alguna relativa a su viaje a París, "despertar de mi entendimiento". También pusieron voz a un Costa que dijo de sí mismo que "empecé a vivir cuando España había llegado al límite de su decadencia y llegué a la madurez mental en días en que esa decadencia degeneró en catástrofe". Se oyeron algunas tan conocidas como la incluida en una carta a un amigo en la que aseguraba: "Lo que interesa de mí, si algo puede interesar es lo que hecho y lo que he escrito y eso, si las gentes lo conocen a nadie tengo que recordárselo, y si no lo conocen es que no vale la pena y, entonces, tampoco parece justificado que se lo recuerde". Concluyeron los alumnos con un consejo de Costa útil a cualquier edad, pero especialmente para los más jóvenes: "Lee, lee libros como quiera que sean, de cualquier cosa que traten, no repares en nada".
Muchos grausinos siguieron el acto en el monumento, tradicional en Graus pero con nuevo formato desde el pasado año y muy especial en la jornada de ayer. Asimismo, numerosas autoridades y personalidades se dieron cita en esta inauguración del programa del centenario de la muerte de Joaquín Costa, entre las que figuraron, además del presidente aragonés y la alcaldesa grausina, los consejeros de Cultura y Política Territorial, María Victoria Broto y Rogelio Silva; el Justicia de Aragón, Fernando García Vicente; el presidente de la Diputación de Huesca, Antonio Cosculluela; varios directores generales; diputados en las Cortes; el alcalde de Monzón, Fernando Heras; representantes de la familia de Costa, como Joaquín Ortega o José María Auset Bruned; el comisario del centenario, Cristóbal Gómez Benito; o el director de Diario del Alto Aragón, Antonio Angulo, entre otros.
Ayuntamiento de Graus
Plaza Mayor, 15. 22430 Graus (Huesca)
Tel: 974 54 00 02 | Fax: 974 54 60 02
Ayuntamiento de Graus
Plaza Mayor, 15. 22430 Graus (Huesca)
Tel: 974 54 00 02 | Fax: 974 54 60 02